Duro de ignorar
A los 50 años, Bruce Willis ha hecho de policía, astronauta, siquiatra, loco y boxeador
fracasado.
Por Cindy Pearlman
Servicio NYT
Está de regreso en las calles de Nueva York para su nueva película
de acción, 16 blocks y Bruce Willis no puede evitar sentir una ola de
nostalgia. “Cuando yo era tendero en un bar, recorrí esas calles
como cualquier otro tipo, buscando sólo una oportunidad. Era un tiempo
en el que la vida me hacía pensar que todo era posible”, comenta. “En
esos momentos uno piensa sobre el camino recorrido. Los últimos 20 años
han sido un sorprendente viaje”, agrega la superestrella, que a los 50
años insiste que sus mejores días están aún por venir.
“Los 50 hoy son los nuevos 40, ¿cierto?”, dice en broma, pero
para complementar una idea: “Siempre he pensado que mi mejor trabajo estaría
cuando tuviera entre 40 y 60, si es que soy lo suficientemente afortunado para
seguir allí. Y no ha sido fácil continuar. Creo que he sido bastante
afortunado”.
Willis se hizo famoso encarnando a personajes sin mucha suerte,
hombres ordinarios atrapados en el lugar equivocado y en el momento
menos indicado. Prueba de ello es el heroísmo que de pronto surge en películas como Duro de Matar
(1988), Duro de Matar 2 (1990), Pulp Fiction (1994), El quinto elemento (1997);
Armageddon (1998) y El Sexto Sentido (1999), con personajes tan disímiles
como policía, pugilista, minero que se hace astronauta y un siquiatra
muerto que no se ha dado cuenta que lo está.
En 16 blocks es el policía Jack Mosley, asignado para llevar a un delincuente
desde su confinamiento policial hacia un tribunal. Predeciblemente, el trabajo
resulta no ser tan sencillo como parece y pronto los dos están huyendo
tanto de policías corruptos como de los asesinos a sueldo.
El hecho de que Willis haya actuado tantas veces como policía no es casual: “Yo
soy del sur de New Jersey y tengo una fuerte afinidad hacia la gente de la clase
obrera. Creo que si existe un trabajo que te exige arriesgarte a recibir una
bala e incluso a morir en un tiroteo, esa labor debería representar un
pago de cientos de miles de dólares por hacerlo. Lo siento por los policías,
pues en realidad ellos no obtienen nada de eso. Aún así ellos van
a la calle y hacen bien el trabajo. Son la última línea de defensa
entre nosotros y los lobos, entre nosotros y el caos del mundo”, explica. Actor,
padre y divorciado
A los 50 años, envejecer no es algo que preocupe a Bruce,
quien mantiene una buena condición física: “Todavía
hay muy buenas partes de la vida y muchas otras cosas interesantes
que puedo hacer ahora”, dice, al tiempo que reconoce que
el cambio es más bien psicológico.
“Me estoy dando cuenta que entre más viejo me pongo, es más
fácil para mí ser conmovido hasta las lágrimas y no estoy
hablando de películas”. Ello resultó especialmente cierto
cuando su hija Rumer, de 17 años, actuó junto a él, también
hija, en la película Hostage.
En la misma cinta, la hija del personaje le reclama
por el inminente divorcio, algo que también tiene su paralelo en la realidad. Bruce Willis estuvo
casado con la también actriz Demi Moore de 1987 hasta 2000, cuando se
divorciaron. Todavía viven muy cerca, casi al cruzar la calle, en Hailey,
Idaho, para facilitar la crianza común de Rumer y sus otras dos hijas
Scout Larue, de 14 años, y Tallulah Bell, de 11, a quienes Willis
ha inculcado el valor de la honestidad.
|
Evolución
En
1985 es lanzado a la fama por su participación en
la serie Moonglighting.
- En 1995 lanza la tercera parte de
la saga Duro de Matar, que iniciara en 1988 y lo convirtiera
en estrella de acción.
- En 1988 salva al planeta de un mortífero
asteroide en Armaggedon.
- El drama El sexto sentido, de 1999,
muestra otra faceta de Willis.
- En 2003 actúa junto a Mónica
Bellucci en Lágrimas del Sol.
- En 2005 actúa para Robert
Rodríguez en la elogiada Sin city. |
“Siempre les digo todo el tiempo que ellas pueden hablar conmigo de cualquier
cosa, lo que sea”, cuenta. “Probablemente porque cuando yo era niño
nunca ví ese tipo de relación entre padres e hijos. Y a decir verdad,
mis hijas son mis tres personas favoritas en el mundo para conversar. Podría
sentarme por allí y platicar con ellas todo el día. Es un tipo
de amor muy fácil de dar”.
Los tabloides han intentado buscar roces o detalles maliciosos
del divorcio de Willis y Moore, dado que fue una de las separaciones
más amigables.
Desde el matrimonio de Moore con Ashton Kutcher, Willis ha sido visto regularmente
en las premieres junto a ellos y sus hijas.
“Demi y yo hemos recibido muchas felicitaciones por la forma en que hemos
manejado lo del divorcio”, explica Willis, quien justifica su tolerancia
por amor a sus hijas. “Si se pone primero a los hijos, muchas cosas serán
más fáciles”, dice.
Lo que está por venir
Es un cincuentón, pero uno muy activo. Willis trae una buena seguidilla
de películas para este y el próximo año. Una de ellas
es Lucky Number Slevin, en la cual como resultado de una equivocación
de identidad se enfrenta al más grande mafioso de Nueva York, encarnado
por Ben Kingsley. La otra cinta es “Alpha dog”, en la cual interpreta
a un padre que de pronto ve que su hijo está en la lista de los más
buscados del FBI. Por supuesto, también está en lista la esperada
Duro de Matar 4. “Pero no empezaremos hasta que el guión esté perfecto,
pues la gente espera tanto del personaje que no quisiéramos defraudarla”. |