Semanario de Prensa Libre • No. 90 • 26 de Marzo de 2006    


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D farándula

Duro de ignorar
A los 50 años, Bruce Willis ha hecho de policía, astronauta, siquiatra, loco y boxeador fracasado.

Por Cindy Pearlman
Servicio NYT

Está de regreso en las calles de Nueva York para su nueva película de acción, 16 blocks y Bruce Willis no puede evitar sentir una ola de nostalgia. “Cuando yo era tendero en un bar, recorrí esas calles como cualquier otro tipo, buscando sólo una oportunidad. Era un tiempo en el que la vida me hacía pensar que todo era posible”, comenta. “En esos momentos uno piensa sobre el camino recorrido. Los últimos 20 años han sido un sorprendente viaje”, agrega la superestrella, que a los 50 años insiste que sus mejores días están aún por venir.

“Los 50 hoy son los nuevos 40, ¿cierto?”, dice en broma, pero para complementar una idea: “Siempre he pensado que mi mejor trabajo estaría cuando tuviera entre 40 y 60, si es que soy lo suficientemente afortunado para seguir allí. Y no ha sido fácil continuar. Creo que he sido bastante afortunado”.

Willis se hizo famoso encarnando a personajes sin mucha suerte, hombres ordinarios atrapados en el lugar equivocado y en el momento menos indicado. Prueba de ello es el heroísmo que de pronto surge en películas como Duro de Matar (1988), Duro de Matar 2 (1990), Pulp Fiction (1994), El quinto elemento (1997); Armageddon (1998) y El Sexto Sentido (1999), con personajes tan disímiles como policía, pugilista, minero que se hace astronauta y un siquiatra muerto que no se ha dado cuenta que lo está.

En 16 blocks es el policía Jack Mosley, asignado para llevar a un delincuente desde su confinamiento policial hacia un tribunal. Predeciblemente, el trabajo resulta no ser tan sencillo como parece y pronto los dos están huyendo tanto de policías corruptos como de los asesinos a sueldo.

El hecho de que Willis haya actuado tantas veces como policía no es casual: “Yo soy del sur de New Jersey y tengo una fuerte afinidad hacia la gente de la clase obrera. Creo que si existe un trabajo que te exige arriesgarte a recibir una bala e incluso a morir en un tiroteo, esa labor debería representar un pago de cientos de miles de dólares por hacerlo. Lo siento por los policías, pues en realidad ellos no obtienen nada de eso. Aún así ellos van a la calle y hacen bien el trabajo. Son la última línea de defensa entre nosotros y los lobos, entre nosotros y el caos del mundo”, explica.

Actor, padre y divorciado

A los 50 años, envejecer no es algo que preocupe a Bruce, quien mantiene una buena condición física: “Todavía hay muy buenas partes de la vida y muchas otras cosas interesantes que puedo hacer ahora”, dice, al tiempo que reconoce que el cambio es más bien psicológico.

“Me estoy dando cuenta que entre más viejo me pongo, es más fácil para mí ser conmovido hasta las lágrimas y no estoy hablando de películas”. Ello resultó especialmente cierto cuando su hija Rumer, de 17 años, actuó junto a él, también hija, en la película Hostage.

En la misma cinta, la hija del personaje le reclama por el inminente divorcio, algo que también tiene su paralelo en la realidad. Bruce Willis estuvo casado con la también actriz Demi Moore de 1987 hasta 2000, cuando se divorciaron. Todavía viven muy cerca, casi al cruzar la calle, en Hailey, Idaho, para facilitar la crianza común de Rumer y sus otras dos hijas Scout Larue, de 14 años, y Tallulah Bell, de 11, a quienes Willis ha inculcado el valor de la honestidad.

Evolución
En 1985 es lanzado a la fama por su participación en la serie Moonglighting.

- En 1995 lanza la tercera parte de la saga Duro de Matar, que iniciara en 1988 y lo convirtiera en estrella de acción.

- En 1988 salva al planeta de un mortífero asteroide en Armaggedon.

- El drama El sexto sentido, de 1999, muestra otra faceta de Willis.

- En 2003 actúa junto a Mónica Bellucci en Lágrimas del Sol.

- En 2005 actúa para Robert Rodríguez en la elogiada Sin city.

“Siempre les digo todo el tiempo que ellas pueden hablar conmigo de cualquier cosa, lo que sea”, cuenta. “Probablemente porque cuando yo era niño nunca ví ese tipo de relación entre padres e hijos. Y a decir verdad, mis hijas son mis tres personas favoritas en el mundo para conversar. Podría sentarme por allí y platicar con ellas todo el día. Es un tipo de amor muy fácil de dar”.

Los tabloides han intentado buscar roces o detalles maliciosos del divorcio de Willis y Moore, dado que fue una de las separaciones más amigables. Desde el matrimonio de Moore con Ashton Kutcher, Willis ha sido visto regularmente en las premieres junto a ellos y sus hijas.

“Demi y yo hemos recibido muchas felicitaciones por la forma en que hemos manejado lo del divorcio”, explica Willis, quien justifica su tolerancia por amor a sus hijas. “Si se pone primero a los hijos, muchas cosas serán más fáciles”, dice.

Lo que está por venir

Es un cincuentón, pero uno muy activo. Willis trae una buena seguidilla de películas para este y el próximo año. Una de ellas es Lucky Number Slevin, en la cual como resultado de una equivocación de identidad se enfrenta al más grande mafioso de Nueva York, encarnado por Ben Kingsley. La otra cinta es “Alpha dog”, en la cual interpreta a un padre que de pronto ve que su hijo está en la lista de los más buscados del FBI. Por supuesto, también está en lista la esperada Duro de Matar 4. “Pero no empezaremos hasta que el guión esté perfecto, pues la gente espera tanto del personaje que no quisiéramos defraudarla”.

 
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