Otra forma de generar energía
Varios países apuestan por producir energía
nuclear para abaratar el costo de la electricidad.

por julieta sandoval
Debido a la alta demanda de electricidad y la preocupación de los impactos del calentamiento global, en la década de 1950 se empezó a trabajar con la energía nuclear, la cual se genera de las reacciones de fisión o fusión de átomos para liberar gigantescas cantidades de energía que se usan para producir electricidad.
Según el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), de Naciones Unidas, hasta el 10 de marzo del 2011 el mapa de la energía nuclear en el mundo mostraba la operación de 442 reactores de este tipo, con capacidad de 375 mil un megavatios; y el Sistema de Información de Reactores de Energía (PRIS), del OIEA, señala que otras 65 plantas están en etapa de construcción.
Los reactores en funcionamiento están repartidos en 29 países, con EE. UU. a la cabeza (104). Pero el que tiene mayor dependencia de esta y con la mayor cantidad de reactores en relación con su población es Francia (58). Estas plantas, en el 2008 generaron 419 mil ocho teravatios por hora, que cubrieron el 76.2 por ciento de las necesidades energéticas del país galo.
En América Latina los territorios con plantas nucleares son Argentina, donde para el 2008 la energía nuclear generada fue del 6.2 por ciento del suministro eléctrico; Brasil, el 3.1 por ciento, y México, el 4 por ciento.
En busca de la energía
El primer reactor construido en el mundo fue operado por la Universidad de Chicago, en 1942, bajo la dirección del investigador Enrico Fermi.
En 1956, Inglaterra puso a funcionar la primera planta nuclear generadora de electricidad para uso comercial, por lo que el primer reactor de este lugar trabajó aproximadamente 47 años. Aunque también se dice que la primera de estas se construyó en Rusia, o lo que era la Unión Soviética. Los trabajos se tuvieron en absoluto hermetismo, tanto así que ni los obreros involucrados en esta tarea sabían lo que hacían.
En esta década y la siguiente, esta forma de generar energía fue aceptada fácilmente, por el poco combustible que consumía —con un kilo de uranio se podía producir tanta energía como con mil toneladas de carbón—. Ya en 1990 había 420 reactores nucleares comerciales en 25 países, los cuales producían el 17 por ciento de la electricidad del mundo.
En las décadas de 1970 y 1980 se empezaron a escuchar las voces de alarma en contra de esta producción de energía, por los accidentes. Aunque el riesgo de un percance grave en una central nuclear bien construida y manejada es mínimo, si llega a ocasionarse, las consecuencias en las personas son graves. Aún no se olvida la catástrofe de Chernóbil (1986), en la antigua Unión Soviética.
Recientemente, la crisis ocurrida en Japón este año, que tiene 54 reactores, después del devastador terremoto, generó un peligro nuclear en la planta Fukushima Daiichi, cuando en tres de los seis reactores falló el sistema de refrigeración.
Una planta nuclear típica no puede explotar como si fuera una bomba atómica, pero al producirse un accidente donde se generan grandes temperaturas en el reactor, el metal que envuelve al uranio se funde y se escapan radiaciones. También puede fugarse, por accidente, el agua del circuito primario, que está contenida en el reactor y es radiactiva a la atmósfera. Otro problema que ha surgido es el del almacenamiento de los residuos nucleares de alta actividad.
Pero no todo es negativo, pues entre las ventajas que los defensores de la energía nuclear exponen que es menos contaminante que los combustibles fósiles, ya que las centrales nucleares emiten muy pocos contaminantes a la atmósfera.
Si la central funciona bien, la liberación de radiactividad es mínima y tolerable, la cual entra en los márgenes de radiación natural que habitualmente hay en la biósfera.
Es difícil que los países den marcha atrás en la instalación de este tipo de plantas; al contrario, planean construir nuevas. Muchos de los reactores alcanzan su vida operativa entre 40 y 60 años, los que deben ser sustituidos por otros de reciente diseño. En algunas naciones los reactores deberán producir, además de electricidad, agua potable a partir de agua marina.
Los países debaten sobre la política nuclear que seguirán, como Australia, Polonia e Italia. Hasta en naciones como Suecia, que era activa en la lucha antinuclear, la opinión pública ha ido cambiando y los partidarios de la energía nuclear han ganado posiciones.
Aunque estas plantas se han creado con fines pacíficos, el hombre corre riesgos negativos por las consecuencias que puedan darse en cualquier momento.
Fuente: elpais.com; vidasostenible.org; tecnun.es;
- Países con reactores operando hasta el 10 de marzo del 2011.
- EE. UU, Francia, Japón, Rusia, Corea del Sur, India, Reino Unido, Canadá, Alemania, Ucrania, China, Suecia, España.
- Bélgica, República Checa, Suiza,
Finlandia, Hungría, Eslovaquia, Argentina, Brasil, Bulgaria, México, Pakistán, Rumania, Suráfrica, Armenia, Países Bajos y Eslovenia.
- En construcción: Argentina, 1; Brasil, 1; Bulgaria, 2; China, 27; Finlandia, 1; Francia, 1; India, 5; Irán, 1; Japón, 2; Corea del Sur, 5; Pakistán, 1; Rusia, 11; Eslovaquia, 2; Ucrania, 2, y EE. UU. 1. En total son 65.
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