Semanario de Prensa Libre • No. 366 • 17 de Julio de 2011

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D viaje

Un paseo con aroma a café
En Villa Canales, una finca abre sus puertas para dar a conocer sus secretos.


El café es el cultivo principal de este nuevo centro turístico.


por JULIETA SANDOVAL
FOTOS: cARLOS sEBASTIÁN

El dulce paseo del café, además de ser el eslogan de la finca El Rincón, será lo que obtendrá todo aquel que visite esta propiedad, ubicada a pocos kilómetros de la capital, en Villa Canales. Es la primera de este municipio que se abre al público. “Hace tres años nos decidimos, porque queremos darle un punto diferente de atracción a la región”, cuenta Juan Escamilla, uno de los socios del ahora centro turístico.
El objetivo es que el visitante conozca el proceso del cultivo del café en un paraje único. Pero que también tenga contacto directo con objetos de siglos pasados que eran utilizados en las tareas agrícolas, como los silos —grandes depósitos donde se guardaba el trigo u otros granos— o los conos para el azúcar.
Antiguamente, en la finca El Rincón se procesaba, además del café, la caña, por lo que aún se conserva el trapiche. Cerca de este y del beneficio —sitio implementado para procesar el café—, sobresale una gigantesca rueda que tenía como función mover la maquinaria del ingenio, era la pieza principal del sistema hidráulico. “Esta es una reliquia. Un día quisiéramos que volviera a trabajar; no para poner en marcha los aparatos, sino para ofrecer un verdadero espectáculo”, agrega Escamilla.
La casa patronal es una construcción del siglo XIX, aunque ha sido remozada en varias ocasiones. La original era de un piso la actual es de dos, pero aún no se utiliza la segunda planta, ya que por muchos años estuvo abandonada y se deterioró. En la parte baja, ya restaurada, dos de las habitaciones sirven de galería donde se exhiben pinturas de los hermanos Payés, Óscar y Juan, originarios de Santa Elena Barillas.
En otra de las salas, diferentes fotografías antiguas adornan las paredes, entre ellas las del patriarca de la familia Escamilla y su descendencia. Otras imágenes muestran cómo era la vida en aquella época; por ejemplo, en el uso de los primeros tractores. Otro espacio es usado para la cafetería, donde al visitante se le ofrece una taza de café al finalizar el recorrido. También se venden recuerdos, como cajas de madera para dulces, elaboradas en Amatitlán.
Escamilla dice que en un futuro se espera convertir la finca en centro cultural. Mientras tanto, organizan dos festivales al año.

Caminata de aprendizaje

La ruta de expedición comienza en la casa patronal, para luego internarse en los cultivos de café. Dependiendo de la época que se visite la finca, al llegar al semillero se podrá observar a los trabajadores haciendo los injertos de las especies de los cafetos arábiga y robusta. El cruce se hace porque la segunda tiene mayor resistencia; la raíz es más fuerte, pero la planta principal es del arábigo. Aquí, Pablo Guillermo Domínguez es diestro en este oficio, pues tiene varios años de dedicarse a dicha actividad. Las plantas son sembradas individualmente. Meses más tarde son trasladadas a las camas, que son como bandejas grandes, para que continúen el crecimiento. Estas pequeñas serán utilizadas para renovar las adultas que han dejado de producir.
También cuenta con un lombrizario. Con este se produce abono, al alimentarlo de la pulpa del café. En la actualidad son pequeñas cantidades las que se obtienen, pues aún se empieza a implementar este sistema, por lo que es utilizado sólo en el almácigo.
Si se desea introducir más en la vida silvestre, se puede caminar hasta la cascada del Peñón, llamada así porque brota de una gran piedra; además, es la mayor de las que hay en la finca. Para esta expedición se deben tener muchos deseos y una buena constitución física, pues el trayecto no cuenta con veredas o caminos y en ciertas áreas hay que escalar.
Para quien no está dispuesto a hacer tanto esfuerzo, está la visita a otra cascada, más accesible; para llegar a ella se recorre medio kilómetro desde la casa patronal. Al aproximarse, el clima cambia; del calor se pasa a sentir un aire fresco, y la caída de agua es una vista agradable.
Las veredas pasan entre los cultivos de café, por lo que, dependiendo de la época, los campesinos pueden estar en el corte del fruto o limpiando los arbustos.
En la finca El Rincón el visitante encontrará paz y tranquilidad, además de conocer más sobre una de las principales actividades económicas del país, el cultivo del café.


Una gran rueda era la encargada de mover la maquinaria con el agua de los nacimientos de la finca.


Cómo llegar

  • La Finca El Rincón está ubicada en el kilómetro 36, en la ruta que de Villa Canales conduce a Santa Elena Barillas, por la carretera a El Salvador.
  • Está abierto todos los días, de 7 a 17 horas.
  • El costo del ingreso dependerá del número del grupo visitante, que puede ser de Q25 a Q35 por persona. Los niños menores de 7 años entran gratis.
  • Se ofrecen recorridos para colegios.
  • Las instalaciones se alquilan para eventos como bodas, 15 años, primera comunión, bautizos o actividades empresariales. Puede utilizarse la capilla de la finca, los jardines o el salón de recepciones.
  • Información: www.eldulcepaseodelcafe.com; info@eldulcepaseodelcafe.com; teléfonos 4478 0866 y 5000 8182.
   

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